Nos encontramos inmersos en lo que los futuros historiadores conocerán como la era digital, y es que no solo están cambiando nuestras costumbres, también lo hacen nuestros empleos. Por ejemplo, hace 10 años, puestos de trabajo como “Social Media Manager”, “Arquitecto de Información” o “Especialista en SEO y SEM” empezaban a construirse bajo la demanda creciente que generaba Internet. Sin embargo, hoy en día, estos son uno algunos de los empleos más demandados por las empresas.

De hecho, en las escuelas, podemos ver ya a niños con tablets en sus manos desde los 7 años, un indicio claro de cómo los patrones laborales han vuelto a dar un giro de 360 grados tal y como ocurrió en plena revolución industrial. Y es que Internet ha cambiado las reglas, y ha abierto un nuevo abanico de posibilidades que ofrece a los nativos e inmigrantes digitales, esperanza ante el creciente desempleo de los últimos años. Gracias a la era digital, hoy en día las empresas demandan nuevos puestos que hace unos años no existían y ni siquiera se contemplaban…

Un reciente estudio publicado por Código Galileo, ha relevado cuáles son las 10 profesiones más solicitadas y mejor pagadas en 2018, y todas ellas, y, no por casualidad, tienen que ver con el ámbito digital: “Jefe de Sistemas”,  “Director de Marketing on-line”, “Product Manager” o “Responsable en E-Commerce” entre otros.

La labor de los Recursos Humanos para atraer Talento

Una muestra más de las muchas a las que estamos siendo testigos de cómo el mercado cada día demanda nuevos perfiles digitales para incorporar en su organización, con el objetivo de poder adaptarse a los ritmos y cambios de paradigmas empresariales. Por ello, la función de los departamentos de Recursos Humanos resulta clave. Es imprescindible contar con un especialista dentro de la organización o con un proveedor que oriente y ofrezca los pilares para esta transformación hacia el mundo online.

Los profesionales de este sector deben ser los que lideren esta transformación digital de las empresas tanto a nivel interno como a nivel externo. Tienen que ser capaces de atraer e identificar el mejor talento que cada compañía necesita así como también, deben ser lo suficientemente hábiles para conocer qué competencias digitales existen dentro de la misma organización para, una vez reconocidas, desarrollar con ellos y en línea con la dirección estratégica de la empresa, planes formativos que les permita ser los impulsores de ese cambio hacia los nuevos entornos digitales.

Todas las señales apuntan desde hace tiempo hacia un nuevo cambio de paradigma promovido en especial, por los usos y costumbres de las nuevas generaciones como la de los Millenials. Son ellos los protagonistas. Nativos o inmigrantes digitales. Son ellos los que han incitado este cambio a través de sus formas de comportamiento, y son ellos por tanto, los que necesita una organización para lograr esa adaptación organizacional.

Y aunque la teoría parece sabida por todos, ¿en qué situación estamos la mayoría de empresas? ¿Estamos creando políticas y medidas que nos permitan la supervivencia en el mercado en unos años?, ¿qué acciones son las más eficientes para atraer e identificar este Talento Joven?…Y, una vez que se ha conseguido atraer ese Talento… ¿cómo lo estamos reteniendo?