Se ha podido comprobar en los últimos años que la conciliación laboral es un tema que preocupa a los trabajadores españoles, y para el cual, de  momento, no se están tomando las medidas necesarias. Y es que las personas, por encima de todo, tratan de compaginar su vida laboral con su aspecto más cotidiano y familiar.  Un objetivo que para la mayoría de los empleados, resulta utópico.

Los empleados demandan cada vez con más energía, una política de recursos humanos basada en el “salario emocional” dentro de sus organizaciones. Es decir, medidas e iniciativas que, más allá de ser económicas, favorezcan el bienestar, la motivación y la felicidad laboral, ya sea mediante horarios más flexibles, reconocimiento personal o beneficios sociales.

Modelos efectivos de conciliación

Muchos son los debates que giran en torno a la racionalización de horarios. Se  habla por ejemplo de la posibilidad de trabajar cuatro días a la semana como recomienda el modelo estadounidense. De hecho, ya en la ciudad de Utah lo han puesto en práctica y de momento, a corto plazo, sólo se traduce en beneficios generados, no sólo para los empleados, sino también para el medioambiente.

En la misma línea y también con el mismo objetivo de racionalizar los horarios, el modelo escandinavo sugiere que la jornada laboral debería realizarse de manera intensiva. Aseguran que este modelo evitaría las pérdidas de tiempo en el trabajo y aumentaría la productividad exponencialmente. Independientemente del modelo a seguir, lo que está claro es que cualquiera de estos dos planteamientos laborales otorga al trabajador de un tiempo extra para poder conciliar y disfrutar su vida personal. En el siguiente vídeo, Idoia Olozar, ejecutiva de una Escuela de Negocios en Oslo, comenta los beneficios que otorga una compañía al trabajador si vela por el “salario emocional” de la plantilla.

Cinco medidas de conciliación laboral

Política de Servicios. Permite acercar al personal de la empresa servicios para el cuidado y la atención de personas. Dicha política puede ser interna o externa a la empresa, concertada con otras entidades o a través de capital propio. Estos servicios deben estar enfocados al empleado y a su familia.

Flexibilidad en Jornada Laboral. Dejar que el equipo gestione su entrada al trabajo, y dar una hora de margen, ofrece una libertad que va a repercutir positivamente en la productividad. Los empleados podrán llevar a sus hijos a la escuela o acudir a citas médicas a primera hora de la mañana, sin necesidad de justificarse continuamente.

Flexibilidad en Trayectoria Profesional. Las personas que llevan realizando la misma función durante un largo periodo de tiempo corren el riesgo de desmotivarse. Este hecho puede afectar a su rendimiento. Para evitar este estancamiento se pueden asignar nuevos proyectos y metas y ofrecer una nueva realidad para conseguir su lealtad y compromiso con la empresa.

Asesoramiento y Formación. Favorecer la implantación de cursos formativos relacionados con riesgos laborales, ergonomía, nuevas tecnologías o idiomas, otorgará a la plantilla de una empresa un reconocimiento que probablemente se exprese a la larga con gratitud y, sentimiento de pertenencia.

Flexibilidad en el Espacio. Incorporar el teletrabajo es una de las cuestiones que más se están planteando las empresas en estos tiempos. No se debe tener prejuicios ante este nuevos sistema de desempeño del trabajo, ya que sus beneficios han sido comprobados.